Pedilo convierte el WhatsApp de tu comercio en un vendedor que trabaja las 24 horas. El cliente escribe como habla, una inteligencia artificial entiende, arma el pedido con tu catálogo y tus precios, y lo cierra. Vos lo despachás y cobrás desde un tablero simple. Sin apps para el cliente, sin comisiones por venta.
El mismo camino para cualquier rubro. Lo único que cambia es tu catálogo.
Al número de tu comercio. Un "hola", "¿tenés algo para hoy?" o directamente el pedido. No baja ninguna app ni completa formularios: usa el WhatsApp de siempre.
La IA saluda con el nombre que le pusiste, interpreta el lenguaje coloquial ("mandame dos, uno sin cebolla", "media muzza y media napo") y trabaja siempre con tu catálogo real: no inventa productos ni precios.
Con el plan Premium también entiende notas de voz.Suma cada cosa al carrito con su precio, y pregunta solo lo que falta: retiro o envío, la dirección (y la ciudad, si repartís a varias), y cómo paga. Nunca asume una dirección ni un medio de pago.
Detalla el pedido con el total, y le pide al cliente que confirme con un botón. Hasta ese momento no hay pedido: es una charla.
Recién con la confirmación se crea el pedido, que aparece en tu panel con un aviso sonoro en la columna "Confirmado".
Movés la tarjeta por el tablero: en preparación, listo, y en entrega. Si tenés repartidores, al despachar le asignás el cadete, que ve la dirección en un mapa desde su celular.
En cada cambio de estado, Pedilo le manda un mensaje por WhatsApp ("ya lo estamos preparando", "salió para tu dirección") sin que vos escribas nada.
El cadete o el mostrador marca la entrega. Según lo que configures, el cliente suma puntos con la compra y puede responder una breve encuesta de satisfacción.
Cada producto tiene un nombre, un precio y una forma de venta. Con eso el asistente ya sabe cómo ofrecerlo y cobrarlo. Estas son las piezas que podés combinar.
Lo normal: una hamburguesa, una vianda, una remera. El cliente pide cantidades enteras.
Pack, caja o cajón. Cargás cuántas unidades trae y el precio del bulto; el precio por unidad suelta se calcula solo. El cliente puede pedir el bulto entero, medio, o unidades sueltas.
Para lo que se vende por kilo o por metro, o en medias porciones: medio kilo de fiambre, dos metros y medio de cable.
Combina dos variedades en una unidad (media muzzarella y media napolitana). Se cobra la más cara de las dos.
Tamaños, extras con precio, o quitar ingredientes ("sin cebolla"). El asistente los entiende y los suma al carrito.
Producto por producto. Cuando llega a cero, el bot deja de ofrecerlo; cuando toca el mínimo, aparece en "Por reponer" con un Excel o PDF listo para tu proveedor.
Los clientes son así: se arrepienten, agregan, se equivocan. El asistente se banca los cambios sin que tengas que rehacer nada.
El cliente escribe "agregame una gaseosa" o "sacale el tomate" y el pedido se actualiza solo, con el nuevo total. Vos lo ves marcado como modificado en el tablero. Si ya estaba en "listo", vuelve a "preparación" y se le avisa el motivo.
Pasar de retiro a delivery (o al revés), corregir la dirección o correr el horario, todo sobre el mismo pedido.
Si una misma persona tiene dos pedidos, puede unirlos en uno. El asistente pregunta antes y confirma a qué dirección va todo; el otro pedido sale del tablero solo.
"Lo retiro a las 21" queda programado. En el tablero la tarjeta te avisa (titila) unos minutos antes, para que lo tengas listo a tiempo.
El asistente no cancela por su cuenta: te pasa con una persona y vos decidís. Si el pedido ya estaba pagado, el sistema te avisa que hay que devolver la plata.
Cuando el cliente pide hablar con alguien, o el bot no puede resolver algo, la charla pasa a vos. Respondés desde el panel y después se la devolvés al asistente. Nunca quedás afuera.
Se cocina al momento, con muchas variantes y delivery de barrio.
Pocas opciones que rotan, cantidad limitada por día, clientes fijos.
Venta mayorista y minorista, mucho volumen, entrega en distintas localidades.
Entrás desde cualquier computadora o celular. Todo pasa acá.
Cada repartidor abre su App de reparto en el teléfono (con un link, sin bajar nada de la tienda) y ve, en tiempo real, solo los pedidos que le asignaste.
Número, cliente y teléfono (toca para llamar), la dirección exacta, los productos con sus aclaraciones y el total, y cómo tiene que cobrar: en efectivo, o si el cliente ya pagó.
Un toque en la dirección abre Google Maps (o la app de mapas del teléfono) y lo lleva hasta la puerta. Si no encuentra la casa, tiene la navegación a mano y el teléfono del cliente para avisar que llegó.
Marca el resultado con un botón. Si entregó, el cliente recibe el aviso solo y el pedido pasa a "Entregado". Si lo rechazan, queda registrado para que lo revises.
Cuando un envío se rechaza, el stock no se descuenta de más: vos confirmás desde el panel si la mercadería volvió al local y recién ahí se reingresa a las existencias.
Desde la configuración le das personalidad al bot, sin tocar nada técnico.
Le ponés un nombre (por ejemplo "Bella") y se presenta así en cada charla y en el saludo de bienvenida.
"La carta", "los productos", "la lista": elegís la palabra según tu rubro y el bot la usa al hablar.
Fuera de tu horario avisa que estás cerrado y no toma pedidos.
Tu localidad, para ubicar en el mapa la dirección del cliente. Si repartís a varias ciudades, el bot pregunta cuál.
Un abono fijo por mes, sin comisiones por venta. Empezás chico y sumás funciones cuando crecés.
| Función | Básico | Estándar | Pro | Premium |
|---|---|---|---|---|
| Bot con IA por texto | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Tablero, caja y cobros | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Control de stock | Sí | Sí | Sí | Sí |
| App de repartidores | — | Sí | Sí | Sí |
| Encuestas de satisfacción | — | — | Sí | Sí |
| Sistema de puntos | — | — | Sí | Sí |
| Reconocimiento de voz (audios) | — | — | — | Sí |
El sistema de puntos llega con el plan Pro; el reconocimiento de audios, con Premium.